La situación mundial actual en todos los órdenes: social, económico, derechos humanos, pobreza extrema, hambrunas, epidemias, descontrol demográfico, mala gestión de los recursos, etc. son reveladores del hundimiento ético al que hemos llegado y tienen que ver con la crisis de nuestro paradigma de civilización. El capital, la acumulación privada de bienes materiales, el consumismo, la competición, la exaltación del individuo y la expoliación de los recursos naturales siguen siendo, por desgracia, los referentes de un nuevo siglo que se esperaba pudiera representar un cambio gracias a la globalización.
Seguramente no exageraremos si hablamos de una humanidad barbarizada y dividida entre incluidos y excluidos, una humanidad que en demasiados casos es como una máquina de muerte montada en un caballo apocalíptico, capaz de destruir el planeta y en el “mejor de los casos” capaz de afectar profundamente a nuestro sistema de vida. Sin capacidad de persuasión, necesita utilizar la violencia para mantenerse, lo que agrava su situación. Si realmente queremos garantizar nuestra presencia en el proceso evolutivo, necesitaremos de otra “civilización” que tenga condiciones de futuro y de sostenibilidad.
Dicho claro y sin tapujos, se hace imprescindible una revolución en el sentido clásico de la palabra, es decir, establecer UNA NUEVA UTOPIA, un nuevo rumbo con otros referentes que orienten nuestros pasos, que esta vez han de ser de la humanidad en su globalidad. Aunque pretendidamente universales, todas las revoluciones anteriores fueron locales o regionales. Lo que ahora importa es que la revolución sea mundial, porque mundiales son los problemas que exigen un nuevo y fundamentado equilibrio. Y es una revolución urgente, porque el tiempo del reloj corre en contra nuestra. O la hacemos dentro del tiempo limitado (según la ONU tenemos tiempo hasta 2030 y según Johannesburgo hasta 2050), o será demasiado tarde. El sistema-Tierra-Humanidad será insostenible. Lo impensable puede resultar probable.
Este foro pretende recoger opiniones, ideas, pensamientos de cómo podemos hacer realidad las esperanzas de todo ser humano de un mundo mejor, más justo, profundamente igualitario y democrático, respetuoso con el ser humano y con nuestro ecosistema, del cual nosotr@s formamos parte indivisible. Es una invitación para quienes querçais aportar vuestro grano de arena en la búsqueda de como solucionar los graves problemas que nos acechan y que están haciendo retroceder, desde el punto de vista humanístico, a esta pretendida civilización (que de forma egocéntrica hace tiempo convinimos en llamar occidental)
Una sola premisa, una sola condición. Cualquier opinión, aportación, pensamiento, idea, etc. han de estar tratadas y enfocadas a través de la ÉTICA - que no de la moral, ojo- porque mientras que la moral es el hecho real que encontramos en todas las sociedades, un conjunto de normas que se transmiten de generación en generación, que evolucionan a lo largo del tiempo y poseen fuertes diferencias con respecto a las normas de otra sociedad y de otra época histórica, y que se utilizan para orientar la conducta de los integrantes de esa sociedad, la ÉTICA, es un hecho real individual que se da en la mentalidad de las personas; es un conjunto de normas, principios y razones que un sujeto ha realizado y establecido como una línea directriz de su propia conducta.
Mientras que el conjunto de normas morales actúan en la conducta desde el exterior o desde el inconsciente, la ÉTICA influye en la conducta de una persona, pero desde su misma conciencia y voluntad.
Y es en la creatividad racional de esa individualidad, como seres humanos, donde radica la fuerza que nos puede y nos debe ayudar a alcanzar esa NUEVA UTOPIA.
Excelente exposición.
ResponderEliminarPregunta de examen. ¿Los valencianos que han votado a una persona con la ética de Camps tienen MUCHA moral o NO TIENEN moral?.
Hola Carme. Tal y como tu lo planteas el término moral y el término ética parecen tener el mismo significado cuando tal y como comenté en la primera entrada al blog hay que discernir muy claramente ambos, especialmente teniendo en cuenta que al término moral en esta España nuestra se le suele adjudicar una connotación que en multitud de ocasiones pertenecen más al ámbito del pensamiento doctrinal católico que no al de la pura ética. En el caso que comentas yo me preguntaría primero por la ética de los medios de comunicación (de forma especial la televisión pública valenciana) que por su información sesgada y en muchos casos censurada contribuyen a un estado de opinión que tiene más de "Alicia en el país de las maravillas" (cualquiera puede comprobarlo sólo con ver cualquier noticiario de Canal 9 o la parrilla de su programación) que de la realidad de lo que sucede en la comunidad. O por la ética de aquellos que dejando de ejercer su derecho constitucional al voto, marginándose de esa forma de lo que se supone debe ser la participación de todos en los asuntos de la polis ("relativo al ordenamiento de la ciudad») contribuyen a la consolidación de actuaciones situadas en las antípodas de la ética.
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